Esta es la ruta del día que comenzará en la Basílica Cisterna y terminará con un té en la terraza de la cafetería Pierre Loti. A la noche, ya de relax, disfrutaremos de dos experiencias : degustación de testi kebab y fumar narguile en pipa.

A. La Basílica Cisterna o Cisterna de Yerebatan, el “Palacio Sumergido”

9:00h de la mañana: descendemos al místico lugar que, en la época bizantina, servía de depósito de agua para que la ciudad tuviese reservas en caso de ser atacada.

Suena una música de fondo y sólo es interrumpida por el “plof”, “plof” de las gotas que caen al agua. Una pasarela de madera permite recorrer su interior y sortear las más de 300 columnas de grandes dimensiones y de distintos estilos. De entre todas ellas destacan las dos “medusas”, que sirven de base a las columnas que sustentan, y cuyo origen no se conoce con certeza.

Las “medusas” son personajes mitológicos de gran belleza cuyos cabellos se convirtieron en serpientes. Además tenían el poder de petrificar a quienes miraban, así que cuidadín…

Tras emerger de nuevo al exterior, ponemos rumbo al Gran Bazar, pero antes nos topamos con una tienda de lo más curiosa. No, no es del torero español “Finito” de Córdoba, nada de eso. Se trata de un turco que regenta una tienda de marroquinería, y que se ha hecho muy popular entre los turistas españoles…, será que su nombre es un buen reclamo para nosotros ¿no?

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B. El Gran Bazar

De los centros comerciales más antiguos del mundo… Un recinto de unos 45.000m² cubierto, con más de 3.500 tiendas repartidas por 64 calles. Un paraíso para algunos, pero a mí tanta cosa junta me emborracha…

Enseguida eres reclamada al grito de ¡Mari Carmen!, ¡Real Madrid! ¡Barça! ¡Athletic de Bilbao! ¡Barato! ¡Aquí engañamos menos! Y es que los ávidos vendedores manejan los idiomas que da gusto…

Consejos para las compras en Estambul:

  • Los 8 errores: sí, como los de los pasatiempos. Antes de ir de compras por Estambul piensa lo que quieres comprar y fíjate bien en los originales. Por ejemplo, si quieres polos de Lacoste, fíjate bien en los remates, los botones, el corte etc…, y luego compara y decide, no vaya a ser que la imitación no esté muy lograda, o que ese reloj Gucci al final sea Cuggi.
  • Regateo: la mayoría de las compras en Estambul se hacen a través de este sistema, estés en tiendas o en la calle. Puedes encontrar alguna en el Gran Bazar con precios fijos, pero son las menos. El regateo es un arte, y requiere de echarle jeta y desparpajo:
    • Preguntar el precio sin mucho interés.
    • Nunca ser el primero en poner el precio, eso le sirve al vendedor de guía.
    • Cuando nos dé el precio, de ahí bajar a la mitad, el final será la mitad de la mitad, pero hay que ir bajando poco a poco… Si vas de golpe, lo espantas.
    • Tómate el regateo como un juego, sin prisas y con risas. No te enfades.
    • Si no te convence, vete, si al vendedor le interesa, te llamará. Si no, vuelve al de un rato. Pero no te alejes mucho que luego no sabrás volver…
  • En el Gran Bazar no vale eso de mirar varias tiendas y luego querer volver a la primera, te perderás seguro. Así que si ves algo que te gusta y está bien de precio, cómpralo.
  • Calculadora siempre en mano e intentar negociar siempre en tu moneda. Un truco para la conversión de liras turcas a euros : divide entre 4 y multiplica por 100, te saldrá algo aproximado…
  • ¿Comprar perfume en la calle? ¡Nooo! Es un timo. Vienen muy bien empaquetaditos pero llevan dentro botes de agua o piedras grandes. Pídele que te lo desenvuelva, y llévate ése, no otro, que si no te la va a colar…
  • En el Gran Bazar no es donde mejor se compra, sino en los alrededores. Los vendedores saben que es un lugar de paso obligatorio de los turistas, así que hay dos factores que hacen que suban o bajen los precios:
    • La llegada de cruceros: si ese día van a desembarcar turistas sedientos de compras, los vendedores del Gran Bazar no se molestarán en bajar los precios, van a vender seguro.
    • La hora: no conviene comprar muy temprano, los vendedores no tienen prisa, tienen todo el día para vender la mercancía. Por el contrario, si se va a última hora, nos podemos encontrar con que ya han cumplido su objetivo, o bien consigamos alguna ganga por no haber rematado bien el día… Por lo general, en el Gran Bazar hacen buen negocio casi siempre.

Estaríamos un par de horas dentro. Eso sí, nos llevamos una pipa para fumar narguile que decora nuestro salón.

C. La Mezquita de Süleymaniye (Süleymaniye camii)

Cerca del Gran Bazar está esta gran mezquita construida en el siglo XVI por orden del Sultán Suleiman I “El magnífico”. La obra fue diseñada por el famoso arquitecto Mimar Sinan.

A lo mejor es un poco simple lo que digo, pero mi impresión es que: vista una mezquita, vistas todas.

Tiene bastante similitud con la mezquita azul que visitamos el día anterior.

Al lado quedan los baños turcos de Süleymaniye, así que aprovechamos para informarnos y pedir cita para el día siguiente.

Hora de comer. Probamos una bebida muy típica de Turquía, el Ayran, que no es más que un yogur natural líquido.

Ayran
Ayran

Y de nuevo volvemos a visitar otra mezquita.

D. La Mezquina Nueva (Yeni camii o New Mosque)

Pese a su nombre, su construcción se inició a finales del siglo XVI, poco más reciente es que la anterior… Su arquitecto, discípulo del gran Minar Sinan, como no…

Me prestaron un pañuelo para cubrirme la cabeza, así que no saqué el mío. En las mezquitas “más visitadas” es frecuente que te hagan entrega de retales o plásticos para que te cubras, así que no te preocupes si tu indumentaria no es la apropiada.

Por cierto, la visita a las mezquitas es gratuita. En la mezquita azul, si querías, podías dar un donativo, y con el mismo te hacen entrega de un justificante. Todo muy legal.

E. El Bazar de las Especias o Bazar Egipcio (Mısır Çarşıs)

Lo mismo que el Gran Bazar pero más pequeño y en forma de L, es difícil perderse. Un lugar muy colorido y con ricos aromas. Fiesta para nuestros sentidos.

Data de la misma época que su vecina, la mezquita nueva, y debe su nombre a cuando Estambul marcaba el final de la ruta de la seda. Las especias provenían de La India, sudeste asiático y Egipto, y Estambul era la puerta de entrada al Mediterráneo.

bazar especias

Este es un buen lugar para comprar productos gastronómicos: quesos, caviar, especias, frutos secos, y dulces (Rahat Lokum o Turkish Delight) que de light no tiene nada…, pues son frutos secos, generalmente pistachos, cubiertos de una gelatina dulce espolvoreada con azúcar glasé, mmm…. ¡delicioso! Por algo le llaman delicias turcas.

No os olvidéis del té turco y de la loza, tienen unos juegos preciosísimos…

Tampoco dejéis de pasear por el mercado de flores y aves que hay en el exterior. Nosotros lo vimos el primer día y nos impactaron imágenes como ésta de las sanguijuelas

F. Subida al café de Pierre Loti

Una cafetería desde la que se divisan unas espectaculares vistas al centro histórico de Estambul.

La terraza de este local, de manteles a cuadros rojiblancos, se llena a menudo de visitantes. Debe su nombre al escritor francés del siglo XIX que solía frecuentarlo, Pierre Loti.

VISTAS PIERRE LOTI
Vistas desde Pierre Loti

¿Cómo ir desde Eminönü al barrio de Eyüp y Pierre Loti? Nos desplazamos andando hasta la marquesina de la universidad, allí tomaremos cualquiera de los autobuses: 39, 55T, 39B y 99A . Al llegar a la plaza de Eyüp y tras su mezquita, encontraremos el teleférico que nos elevará a la terraza de Pierre Loti. También se puede subir andando, pero es un palizón. Para bajar, mejor a pie, y así ir contemplando su curioso cementerio.

Ya en Eyüp, tomamos un autobús de vuelta a Eminönü, y de ahí al hotel a cambiarnos para degustar una cena especial…

Cenando un Testi Kebab

Le llaman Kebab y sin embargo no es nada parecido a lo que nosotros entendemos o estamos acostumbrados a ver. Se trata de una vasija en cuyo interior hay un guiso.

cena testi kebab

El camarero saca la vasija del fuego, y ¡comienza el espectáculo!: ¡toc! ¡toc! Por acá, ¡toc! ¡toc! Por allá, y cuando piensas que le va a golpear fuerte y se va a romper, la vasija hace “crash” y se parte en un corte limpio. Así se pega, y vale para otra vez…

Y… ¡voilá! A comer… El guiso estaba bueno, pollo diría yo… Y con la barriga llena, vamos a por la última experiencia del día.

Fumando Narguile

Elegimos una tetería cercana al Palacio Topkapi, el “Gülhane Sur Café”. Un lugar muy agradable para conversar, tomar un té turco y fumar en pipa…

 Aquí se acaba el día, mañana será nuestro cuarto día en Estambul ¿nos acompañas?

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