Muchas veces los lugares nos evocan unas sensaciones u otras en función de las circunstancias en las que los visitamos. Nadie duda de que Auschwitz invita al horror, pero visto de un modo rápido en manada turística, casi no te da tiempo de asimilar las atrocidades que allí se perpetraron. No me llaméis insensible por ello.

Pudimos haber visitado los campos de concentración de Sachsenhausen cuando estuvimos en Berlin, Terezin durante nuestra estancia en Praga, o incluso pensamos en ver Mauthausen cuando organizamos el viaje de Zürich a Viena. Pero preferimos reservar esta visita al mayor campo de concentración y exterminio nazi: Auschwitz.

¿Visitar Auschwitz por tu cuenta u organizado?

Quien nos conoce sabrá que nos gusta ir por libre, ya que por lo general, sale más rentable: además de mejor precio, se aprovecha más la visita.

Oswiecim (localidad donde se encuentra Auschwitz) se encuentra a hora y media de Cracovia. Hay trenes y autobuses para llegar allá. En el caso del tren habrá que ir andando unos 25 minutos desde la estación. En autobús es más directo y te deja al lado del campo:horarios autobús Cracovia-Auschwitz (Oswiecim). Una vez allí sería aconsejable acudir a los servicios de un guía autorizado por el Museo (su precio ronda los 10-12 euros al cambio). Podrás reservar anticipadamente o bien contratar en el punto de recepción de visitantes, aunque en este caso te arriesgarás bastante. Se recomienda reservar con mucha antelación. Más información en la web de reserva visita guía oficial de Auschwitz.

Nosotros en este caso, al disponer sólo de dos días completos en Cracovia, optamos por contratar visitas organizadas tanto a Auschwitz como a Minas de Sal, evitando así hacer colas y la pérdida de tiempo del transporte público.

Visita grupal organizada con Civitatis a Auschwitz: El punto de encuentro es la Plaza Matejko 2, muy cerca de la Barbacana de Cracovia. Se organizan los grupos y te asignan guía. Viaje en el autocar (una hora y media aproximadamente). Durante el trayecto proyectan un documental. La excursión también incluye dos extras: una comida y un “pub tour” nocturno por Cracovia. Éstos no se pueden gastar antes de hacer la visita (toda la información sobre esto último en el post sobre Minas de Sal).

Entrada Auswitch

Auschwitz es el resultado de la germanización del nombre de la localidad polaca Oświęcim, donde se inició la construcción del complejo de campos, aprovechando inicialmente unas barracas abandonadas del ejército polaco:

  • Auschwitz I: campo de concentración (centro administrativo del complejo).
  • Auschwitz II-Birkenau: campo de exterminio.
  • Auschwitz III Monovitz: campo de trabajo.

La visita guiada a Auschwitz abarcará el centro administrativo de Auschwitz I en el que podemos ver las exposiciones que se encuentran en varios de sus distintos pabellones, así como un crematorio y cámara de gas. Posteriormente se visitará la explanada donde se encontraba Auschwitz II-Birkenau, donde veremos la “judenrampe” y los restos de los pabellones de madera donde alojaban a los prisioneros antes de la “solución final”. La visita no incluye Monovitz.

Casualmente nos tocó el mismo guía que en la visita a Minas de Sal del día anterior: “Stan”, sólo que hoy su tono es más sobrio, y es que la situación lo requiere…

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Además de las grandes dimensiones del campo, su céntrico emplazamiento hizo de Auschwitz el más importante centro de exterminio nazi. Trenes de distintos puntos de Europa llegaban cargados de prisioneros. El viaje era la primera prueba de fuego a la que eran sometidos: hacinados en vagones, en ocasiones hasta 11 días y sin apenas nada que llevar a la boca…

 La visita comienza en Auschwitz I, inicialmente un campo de concentración con funciones penales, aunque también tenía una cámara de gas y un crematorio.  En la entrada nos recibe la famosa inscripción en hierro del lema nazi “Arbeit matcht frei” (el trabajo libera). A continuación se suceden varios pabellones de ladrillo y alambradas electrificadas.

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Alambrada auschwitz

El primer transporte de 728 prisioneros políticos polacos, entre los que también había varios judíos polacos, llegó a Auschwitz el 14 de junio de 1940 procedentes de la localidad de Tarnow.

“Stan” nos contó que un alto porcentaje de los primeros “inquilinos” de Auschwitz I sobrevivieron a la barbarie al servir de trabajadores del campo desempeñando funciones de limpieza, por ejemplo. No es agradable limpiar letrinas, sin embargo éstos eran trabajos buenos, pues permitían la supervivencia. También podían obtener información y desarrollar estrategias para evitar ser castigados o, en el peor de los casos, exterminados.

DSC04156 (Copy)DSC04176 (Copy)Auschwitz

Las buenas condiciones físicas eran una garantía de supervivencia. Los prisioneros llegaban a Auschwich y eran seleccionados bien para trabajos forzados,  bien para experimentos médicos, o bien enviados directamente al exterminio, en el caso de los más débiles. Todos ellos eran despojados de sus pertenencias diciéndoles que pusiesen su dirección en las maletas para posteriormente ser enviadas tras su liberación, cosa que jamás ocurriría.

maletas auschwitz
Maletas prisioneros Auschwitz

Se les desposesía de sus ropas y calzado, al que se les mandaba atar para evitar perderlo, y a cambio se les entregaba un arapiento uniforme.

zapatos Auschwitz
Zapatos de los prisioneros de Auschwitz

De los prisioneros se aprovechaba todo: se les rapaba el pelo, que era almacenado para hacer mantas, se les quitaban las gafas, y cualquier otra pertenencia. Todos los objetos considerados de “valor” eran custodiados en unos almacenes a los que los nazis bautizaron como el “Kanadá”, ya que para ellos este país era su paradigma de prosperidad.

En la visita a un refugio antiaéreo de la II G.M en nuestra escapada a Berlín, la guía nos había contado que los nazis proporcionaban abrigo y otros enseres a las personas refugiadas en esos lugares, y estos objetos provenían mayoritariamente de lo que les quitaban a los prisioneros de los campos.

cacerolas Auschwitz

Los prisioneros dormían hacinados en paja. Posteriormente se utilizaron colchones, de paja también.

paja dormir auschwitzcolchones paja auschwitz

Además de los miembros de las SS, existían unos presos funcionarios (Kapos) designados por las autoridades del campo, y que tenían como misión supervisar al resto de prisioneros. Los Kapos poseían mucho poder y tenían muchas formas de ejercer presión sobre sus compañeros presos. Inicialmente, las funciones de los Kapos eran desempeñadas exclusivamente por prisioneros criminales alemanes especialmente seleccionados. Debido a la posterior expansión del campo, prisioneros de otras nacionalidades y categorías podrían convertirse en supervisores. Entre estos “supervisores”, por suerte, también había miembros de la resistencia, que utilizaron su posición para tratar de aliviar el terror del campo…

Entre los distintos pabellones, había dos especialmente perversos, 10 y el 11. En el bloque 10 los médicos de las SS hacían experimentos, castraciones y esterilizaciones. El 11 tenía funciones penales habilitando una cámara de gas y crematorio. Existían también celdas de castigo de reducidas dimensiones con un minúsculo respiradero en las que las SS obligaban a estar a los prisioneros, que a menudo acababan muriendo por asfixia. Aunque no eran internos del campo, en ellas también eran “acomodados” los prisioneros de la Gestapo de Katowice condenados a muerte. Existía también la conocida como “Celda del Hambre”, en la que falleció, entre otros, San Maximiliano Kolbe, un sacerdote que ofreció su vida a cambio de la de un padre de familia. Este personaje ya nos sonaba de cuando visitamos Budapest, ya que en nuestra ruta por Buda recuerdo que en la Iglesia Rupestre había una imagen de éste hombre…

Con posterioridad se creó una cámara de gas más grande construida en el crematorio.

Crematorio AuschwitzCámara gas AuschwitzCrematorio

Entre el bloque 10 y el pabellón médico (bloque 11) se encontraba el “muro negro o de la muerte” donde las SS ejecutaron a miles de personas.

Muro de la Muerte
Muro de la Muerte (Auschwitz)

Como dije antes, la visita guiada no incluye Auschwitz III-Monovitz: el campo de trabajos forzados de la compañía química IG Farben. Ésta fabricaba entre otros, el Zyklon B, un pesticida muy tóxico para matar ratas e insectos, elaborado base de cianuro, y que casualmente se convertiría en la “solución final” de muchos de los prisioneros del campo, utilizándose en las cámaras de gas para exterminio de masas.

Ziklon B
Botes de Zyklon B

Como anécdota, el guía nos contó la historia de la española Margarita Ferrer y el austríaco Rudolf Friemel, única boda que se celebró en medio del horror de Auschwitz. Margarita consiguió casi un imposible: un permiso especial para acudir a Auschwitz, donde se encontraba su novio desde hacía dos años, y poder celebrar su boda. Y así se hizo, junto con el hijo de ambos y el padre de él. Margarita abandonó el campo tras pasar la noche de bodas. Lástima que el desenlace de esta historia acabase con la muerte de Rudolf ahorcado tras su fallido intento de fuga meses después.

Para visitar Auschwitz II-Birkenau tendremos que subir de nuevo al autocar, pues 3 kms los separan. Y al llegar nos encontraremos la “judenrampe”, la imagen que nos viene a la cabeza cuando pensamos en el famoso campo. Hasta ella llegaban los trenes llenos de prisioneros…, además de judíos, también homosexuales, gitanos, personas con discapacidad etc…

puerta birkenau

tren birkenau

Birkenau también procede de la germanización del nombre de la localidad rural polaca “Brzezinka”, de la que se adueñaron los nazis, desterrando de allí a sus habitantes y aprovechando sus casas y cuadras de ganado para alojar a prisioneros.

pabellones birkenauDSC04206 (Copy)barracones Birkenau

Auschwitz II-Birkenau llegó a contar con 4 cámaras de gas, siendo el campo de extermino de mayor extensión y cuya finalidad era externimar a los prisioneros que entraban en él, tras el éxito obtenido en la aniquilación de masas con el Zyklon B en Auschwitz I.

En los barracones, muchos de madera, se situaban literas de tres alturas donde los presos dormían hacinados en una fina capa de paja, unos tres en cada camastro…, tal cual animales… Y es que, como dije antes, muchas de estas edificaciones eran cuadras de ganado. Una chimenea recorre el largo de las mismas, pero no nos equivoquemos, está porque la legislación así lo establecía, no para dar calor…

chimenea birkenauinterior barracones birkenau

En el campo de exterminio existían los llamados “Sonderkommando”. Éstos eran un grupo de prisioneros, separados de los demás, que estaban destinados a trabajar en las cámaras de gas y crematorios, encargándose de gasear y deshacerse posteriormente de los cuerpos en los crematorios. Esto era una doble tortura para los judíos ya que su religión prohibe la incineración de los cuerpos… Los “Sonderkommando” eran reemplazados con cierta asiduidad por los nazis, con el objetivo de no dejar testigos vivos de tal barbarie. Generalmente el nuevo grupo era encargado de deshacerse del anterior, así que desde un principio sabían cómo iba a ser su final.

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A finales de 1944 un “Sondekommando” protagonizaron un alzamiento logrando volar el crematorio IV con ayuda de un grupo de mujeres que consiguió robar pólvora del campo de trabajo en el que estaban destinadas. Las SS aplacaron la revuelta mantando a todos los integrantes del grupo. Poco después, y viendo que las fuerzas rusas se acercaban, Himmler, jefe supremo de las SS, ordenó la destrucción de las estructuras del campo con la intención no dejar rastro de las atrocidades allí perpetradas. Éste será, por fin, el final de Auschwitz.

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