El verde pulmón del Cuerno de Oro es el Parque Gülhane, situado a los pies del Palacio de Topkapi. De hecho, éste formó parte del jardín exterior del palacio, hasta que se abrió al público a principios del siglo pasado.

Gülhane es un espacio para el esparcimiento no muy alejado del bullicio turístico. Así que si os apetece descansar un poco, éste es un lugar ideal.

Nosotros lo paseamos un poco por casualidad, ya que en sus inmediaciones se encuentra el Museo de la Ciencia y Tecnología en el Islam, y como aún no eran las 9:00h y faltaba media hora para que abriese, nos entretuvimos haciéndonos fotos entre sus esculturas…

Estaremos de acuerdo en que El “Museo de Ciencia y Tecnología del Islamno es un imprescindible a visitar en Estambul, pero todos coincidimos en que cada uno ve lo que le interesa, y más en una ciudad que ofrece tanto que ver y hacer…

El Museo de la Ciencia y Tecnología abre a diario de 9:00h a 18:30h. Nosotros lo visitamos de mañana y no estaba nada concurrido, así que si os sobran 2 horas u hora y media, es una buena alternativa para acercarnos un poco más a la cultura islámica y su importante contribución a la ciencia.

Como es de esperar, los musulmanes hicieron una gran aportación a la astronomía, ya que era necesario su estudio para aplicarlo a cuestiones de tipo religioso, por ejemplo: a la orientación de las mezquitas, a la regulación horaria para la oración, al cálculo del inicio y fin del Ramadán, etc… Así es que la religión islámica planteaba problemas de astronomía matemática y de geometría, ya que para predecir la primera visibilidad de la Luna y describir su movimiento, se requería la aplicación de la geometría esférica.

No todo es matemática, física y astronomía… También hay aportaciones a otras disciplinas, por ejemplo a la medicina, así pues podremos encontrar instrumental arcaico para urología y ginecología…¡¡¡cuánto se sufría antaño…!!!

instrumental ginecología
Instrumental ginecología (Museo de Ciencia y Tecnología en el Islam, Estambul)

Después de visitar el Museo Científico, nos dispusimos a caminar largo hasta el Acueducto de Valente. Una enorme edificación construida por el Emperador romano Valente hacia año 375, cuando aún Estambul era Constantinopla, y que sirvió para proveer de agua a la ciudad hasta el siglo XIX, que fue sustituido por un sistema de canalización más moderno

El Acueducto de Valente transportaba el agua a los distintos depósitos de la ciudad, entre ellos a la famosa Cisterna de Yerebatán que vimos en nuestro tercer día en Estambul.

La verdad es que me llama un poco la atención que Estambul no parezca apreciar su acueducto, o lo que queda de él, y lo tenga en medio de una carretera principal de la ciudad pasando el tráfico por debajo de éste, con los daños que ello conlleva al cabo de los años

Acueducto Valente
Acueducto de Valente

Siendo ya el mediodía ponemos rumbo a Eminönü para vivir una de las experiencias, para nosotros imprescindible en Estambul: el Crucero por el Bósforo.

Al pasar por el muelle de Eminönü, en las inmediaciones del Puente Gálata siempre oirás a gritos el reclamo: “¡¡¡Bósforos, Bósforos..!!!”, “¡¡¡Bósforos, Bósforos!!!” … Varias empresas te ofrecerán el famoso crucero: diurno, nocturno, con cena, con baile, de lujo, etc… Nosotros optamos por el de la empresa IDO (compañía de autobuses marítimos de Estambul) ya que es la que hace los recorridos más completos y a mejor precio. IDO ofrece dos posibilidades de crucero por el Bósforo:

  • Crucero LARGO: entre Eminönü y Anadolu Kavagi, un poco antes de la desembocadura en el Mar Negro. El recorrido son unas 3-4 horas entre ida y vuelta, y un par de horas en Anadolu Kavagi, a las puertas de la desembocadura del Bósforo en el Mar Negro. Un total de 5-6 horas.
  • Crucero CORTO: de Eminönü hasta un poco después del Puente Fatih Sultán Mehmet. Duración total 2-3 horas.

Nosotros nos decantamos por el corto pensando en que el largo se nos iba a hacer demasiado pesado…

Comida rápida callejera y … ¡Al barco! ¡Allá vamos!

Desde el ferry vemos cómo nos vamos alejando del bullicio de Eminönü dejando atrás el Puente y la Torre Gálata.

04 ESTAMBUL (037)
Muelle de Eminönü
Gálata
Puente y Torre Gálata desde el Bósforo
Gálata desde Bósforo
Puente y Torre Gálata desde más lejos…

Durante el recorrido veremos el Palacio Dolmabahce, última residencia de los sultanes hasta que se abolió esta figura a principios del siglo XX.

Dolmabahce
Palacio Dolmabahce

A los pies del Bósforo y también en zona europea, encontraremos el barrio de Ortaköy y su mezquita, donde el barco hará una pequeña parada.

Mezquita de Ortaköy
Mezquita de Ortaköy

Otro atractivo, situado en la parte más estrecha del Bósforo es el Castillo Rumeli Hisari, una fortaleza de arquitectura otomana situada sobre una colina en la zona europea, construida a mediados del siglo XV, justo antes de la conquista de Constantinopla.

Castillo Rumeli
Castillo Rumeli (Estrecho del Bósforo)

El recorrido por el Bósforo se hace tanto por la orilla europea como por la asiática, así es que, tanto a la ida como a la vuelta, tendremos la oportunidad de conocer ambas. A lo largo de éstas que se sitúan distintos palacios (“Yalis”) a modo de residencias de verano de la gente pudiente de la ciudad.

Bósforo
Estrecho del Bósforo

Dos enormes puentes unen la parte asiática y europea de la ciudad de Estambul: El Puente del Bósforo o primer puente y el Fatih Sultan Mehmet o segundo puente, distando 5 kms entre ambos.

Puente Bósforo

Bósforo Puente
Petrolero en el Estrecho del Bósforo

Muchas ciudades como por ejemplo: París, Budapest, Praga, y hasta incluso Berlín, ofrecen al visitante la experiencia de realizar cruceros por sus ríos. Ya sé que no es comparable, pero lo que diferencia el Crucero del Bósforo de todos éstos anteriores es que en estas ciudades, al ir recorriendo sus distintas zonas podrás ver la orilla de un lado desde el otro, cosa que no podrás hacer en Estambul (estamos hablando del Estrecho del Bósforo que tiene una longitud de 30 Kms…). Por eso, si visitas Estambul, no dejes de perderte esta experiencia.

El Crucero por el Bósforo también nos sirvió para relajarnos, descansar las piernas y sentir la brisa del mar… Después de unos días de largas caminatas bajo un sol de justicia, se agradece algo de relax… ¿relax…?… mmm… Pues… ¡¡A relajarse en un hammam!!, otra experiencia imprescindible a vivir en Estambul.

Para elegir hammam no recopilamos tanta información como para elegir balneario en Budapest, aunque Estambul también tiene muchos baños turcos, nos centramos en los más importantes:

  • Cemberlitas: quizá el más famoso y de los más caros, situado cerca del Gran Bazar y diseñado por el arquitecto Sinan en el siglo XVI. Tiene un apartado para hombres y otro para mujeres por separado, mismo horario para ambos.
  • Cagaloglu: cerca de Santa Sofía. Más moderno, pues data del siglo XVIII. Al igual que el anterior, los tratamientos para hombres y mujeres se hacen por separado. Fijarse bien en el horario: de 8:00h a 20:00h para mujeres y de 7:00h a 22:00h para hombres.
  • Suleymaniye Hammam: cerca de la Mezquita de Suleyman, también diseñado por el arquitecto Sinan en el XVI unos años antes que el Cemberlitas. Es mixto para hombres y mujeres y los tratamientos se dan en la misma sala, ideal para parejas y familias. ¡Decidido! ¡El Suleymaniye!

También supimos después del Aga Hamami, cerca de la zona de Taksim. También mixto (sólo para hombres solos una tarde a la semana), más barato que los anteriores y menos turístico. Quizá sería una buena opción si hay otra ocasión de visitar Estambul…

Podríamos haber reservado a través de la web del Suleymaniye hammam, pero lo hicimos el día anterior “in situ”. Recuerdo que podías pagar en euros o liras turcas, pero siempre en efectivo (35-40 euros al cambio).

En el precio se incluyen vestuarios individuales con llave, toallas, biquini y pantalón corto para mujeres, y zuecos. Nosotros somos más de llevar nuestras propias cosas…

Te van llamando por nombre de hotel dándote paso a la “sauna”, una sala bajo una preciosa cúpula y que en cuyo centro  se encuentra una gran piedra de mármol sobre la que puedes tumbarte. La temperatura oscila entre 40º y 60º ¡¡Qué calooorrr!! Yo lo aguantaba perfectamente… ¡Milín…!, ¿otra vez debajo del grifo? Caldero va, caldero viene… Como es de suponer, en el interior no dejan hacer fotos, así que éstas son del Google imagenes… ¡¡A sudar!! ¿¿¡¡Media hora!!!???

En la sala sólo coincidimos con una pareja extremeña, pero enseguida nos pasaron a una pequeña sala (de tortura, je,je…) donde dos masajistas (hombres) nos hicieron un lavado exfoliante con una especie de funda de almohada que metían en unos calderos…,  y  por último un masaje jabonoso ¡¡Cómo sabían nuestros puntos débiles!! Llevaban doliéndome los gemelos todos estos días de las largas caminatas ¡¡y cómo me los machacaron…!! Pero salimos nuevos… Después del masaje, nos pasan a otra sala, nos envuelven en unos toallones y a relajarse y tomar un té. Allí nos encontramos de nuevo con los extremeños con los que estuvimos charlando muy ameno. ¡¡¡Relajados y contentos!!! ¡¡¡Qué falta nos hacía…!!! ¿Cuánto tiempo? ¿¿Una hora, hora y media?? Se nos ha hecho corto, desde luego…

El baño turco es una experiencia totalmente recomendable, quizá es mejor reservarla para el final de la estancia en Estambul, pues es cuando más lo agradeces después del cansancio acumulado.

Así que una vez relajados, un paseo nocturno por Eminönü y a comer el típico bocata callejero de caballa, que los pescadores del puente Gálata se afanan en capturar durante el día…

Estoy pensando que sería interesante hacer un post sobre comida callejera en Estambul… Mmm… Interesante y delicioso…

Mañana será otro día, el último. Cruzaremos a Asia ¿nos acompañas?

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