El desembarco de pescadores de Mbour es un bullicioso espectáculo lleno de vitalidad colorista… Mbour es el segundo puerto pesquero más importante de Senegal, después del de su capital, Dakar. Pero a diferencia del anterior, Mbour carece de infraestructura portuaria y el desembarco de la pesca se hace en la costa, y de cualquier manera…

img_5164 (copy)

En la tarde, tras haber faenado en la mar, los pescadores acercan sus cayucos a la playa y comienza el caos… Un “tótum revolútum” que sólo ellos mismos entienden… La playa se llena de gente, mucha gente: hombres, mujeres y niños cuyas vestiduras convierten el desembarco en un baile de telas de color, lanzándose al mar de un modo frenético a recoger la captura.

img_5158 (copy)img_5160 (copy)

La descarga del pescado la hacen con cubos, barreños o cualquier otro recipiente que portan sobre sus cabezas, mientras se meten en el agua para acercarse a la embarcación a recogerlo. Otras veces, el pescado es arrojado directamente a la playa…

img_5163 (copy)

Las mujeres limpian el pescado y marisco dejando los desperdicios entre la arena, que con el devenir del tiempo ha ido formando montañas de cascotes de molusco…

img_5165 (copy)

Carros tirados por caballos, burros o mulos también aparecen en escena como medio de transporte.

img_5147 (copy)

Frente a la playa está la “lonja”, donde se clasifica y se vende la captura. Los particulares podemos adquirir pescado y marisco a buen precio, siempre después del ritual de regateo de rigor, como es costumbre en Senegal en cualquier operación de compra-venta… Aunque a decir verdad, éste ya nos cansa un poco, y el revolotear de las moscas tampoco nos hace demasiado atractiva la compra… Así que nos fuimos sin pescado para la cena… De todos modos, “ya estaba todo el pescado vendido”, nunca mejor dicho… 

Tras la “lonja” podremos ver montones de camiones con frigo para transportar el pescado a otros puntos del país, o incluso fuera de éste…

img_5155 (copy)

El espectáculo del desembarco de pescadores es algo digno de ver en Senegal. Mbour se encuentra a poco más de 15 minutos en coche del turístico Saly, en la “petite côte” senegalesa, aunque lo cierto es que ambas poblaciones no tienen nada que ver. El Saly de los complejos turísticos, resorts y campo de golf dista mucho del pueblo pesquero de Mbour donde al llegar se te arremolinarán muchos espontáneos para hacerte de guía, e incluso algún que otro “carterista”…

img_5168 (copy)

Conviene visitar Mbour acompañado de guía, pues no es un lugar demasiado seguro para turistas, llamamos su atención e intentarán atosigarnos para que nos acerquemos a sus puestos de venta y les compremos, para hacernos de guía, etc… Todo ello multiplicado por 1000, porque serán muchos… Y si ha ya ha caído la tarde no es un lugar para nada recomendable, incluso puede resultar peligroso…

A nosotros nos llevó Mactar, nuestro guía. Al volver de la visita de Joal-Fadiouth, hicimos una parada en Mbour antes de continuar a nuestro “campamento base” del Hostal Donosti en La Somone. Y, pese a ir acompañados, aún se nos arrimaba gente a nuestro paso.

img_5144 (copy)

Además del desembarco de pescadores, en Mbour también visitamos el mercado, aunque no hicieron “agosto” con nosotros, pues tan cansados y abrumados, no conseguimos disfrutar del “plaixir des yeux” como dicen los comerciantes al invitarnos a visitar sus puestos…

img_5143 (copy)