Bullicio y algarabía. Dos palabras, que para mí, serían las más apropiadas para describir Dakar. Gente que va, viene, grita, pitidos de coches, una cabra, un vendedor ambulante, una mujer con un cesto de fruta en la cabeza, un hombre sentado chupando el palo del tamarindo, un autobús hasta los topes con tres o cuatro encaramados en su trasera, calor, polvareda… Así es Dakar, una ciudad que destaca más por su viveza que por los atractivos turísticos que ofrece ¿ejemplos? Ahí van mis “Dakar top 5”:

1.Monumento al Renacimiento Africano

¿Os acordáis de las majestuosas esculturas en bronce de los líderes de Corea del Norte? Pues es éste es algo parecido… De hecho, su construcción fue encargada a ese país e inaugurado en 2010 coincidiendo con el 50º aniversario de la independencia de Francia.

El Monumento al Renacimiento Africano pretendía ser una obra grandiosa, símbolo del resurgir de África tras años de esclavitud y sometimiento. Y precisamente se levanta en Dakar, lugar desde donde partían los esclavos africanos hacia el continente americano, tal como señala el niño, al otro lado del Atlántico.

El gran monumento que pretendía dotar de prestigio al país africano, no está exento de polémica, ya que es también tachado de “estalinista” y ha sido criticado por su elevadísimo coste.

Claro que, una vez en Dakar, una obra así no puedes dejar de verla, ya no sólo por sus colosales dimensiones (49 metros de altura) sino también por la espectacular panorámica que ofrece de la ciudad.


monumento renacimiento africano
Monumento al Renacimiento Africano
 

2. La Gran Mezquita de Dakar

El templo musulmán más importante del país, donde además de ser lugar de culto, también se imparten doctrinas islámicas. La Gran Mezquita de Dakar fue un regalo del Rey Hasán II de Marruecos a Senegal y fue construida en 1964, poco después de lograr la independencia de Francia, como símbolo del resurgimiento nacional de la tradición islámica frente al cristianismo asociado al colonialismo francés.

En los alrededores se encuentra la Medina, pero no una Medina al uso entendida como ciudad amurallada, sino que se trata de una serie de calles cuadriculadas en las que podremos ver el día a día de la capital senegalesa: carros tirados de caballos, pintorescos autobuses, puestos de venta callejeros… Cualquier cosa…


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Gran Mezquita de Dakar

3. El Mercado de Kermel

Todo Senegal es un gran mercado, pues en cualquier parte verás puestos de cualquier cosa… Y el Kermel es el mercado de los mercados por excelencia… La “plaza de abastos” de Dakar.

La ciudad es un caos, y en pleno centro te encontrarás escenas pintorescas tales como: un coche con una cabra en el maletero asomando por la ventanilla trasera, o un hombre acarretando una torreta de huevos sobre su cabeza… Eso multiplicado al cuadrado encontraremos en el Karmel. Un lugar en el que se palpa el ajetreo diario de los locales… Pero ojo, no es para todos los públicos… Absténgase aprensivos: en el Kermel a menudo se sacrifican los animales en vivo y en directo para demostrar que el producto es fresco… Principalmente encontraréis alimentación, aunque hay de todo un poco, ya que acuden los turistas.

Otro mercado interesante para visitar en Dakar es el textil de HLM donde acuden los “modist@s” de todo Senegal a comprar telas pada confeccionar los trajes típicos tan coloridos.

4. La Mezquita de la Divinidad

La estampa más bonita de la ciudad de Dakar nos la regala el entorno de la Mezquita de la Divinidad. Muy cerca del Monumento al Renacimiento Africano, en el barrio de Ouakam y junto a la playa, se alza esta mezquita presidiendo un ritual de pesca que recuerda al desembarco de Mbour

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Mezquita de la Divinidad

5. La isla de Gorée (Isla de los esclavos)

Si hay un lugar de gran importancia histórica en Senegal, e incluso de todo África, ése es Gorée… Y es que en esta isla se reclutaron, durante más de tres siglos, personas de todo el continente para ser enviadas a América como esclavos. Es por ello que en 1978 fue declarada Patrimonio de la Humanidad.

La Casa de los Esclavos es conservada por la Unesco como museo, donde podremos ver aún las estancias donde fueron reclutados hombres, mujeres y niños desde el siglo XVI al XIX.

La Isla de Gorée bien merece mención aparte, así que si quieres conocer algo más, acompáñame en el siguiente post.

isla gorée
Playa de la isla de Gorée
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Isla de Gorée